¿Qué hacemos los seres humanos con las diferencias?
¿En Educación Especial se debe evaluar lo expresivo o los contenidos?
¿Toda manifestación artística y educativa es también terapéutica?
Interrogantes como estos intentan encontrar respuestas en las páginas de este libro, apelando a la sensibilidad de las personas, exigiendo lo que a cualquier alumno, cantante, actor, bailarín o plástico se le exige teniendo en cuenta una teoría de sujeto. ¿Quién es ese alumno? La respuesta es favorecer y respetar su singularidad.